iPhone: Pequeños detalles que deberían interesarte, y que Apple acepta como defectos de fabricación.

Todos sabemos que Apple es una de las empresas más valoradas y sabemos que gran parte de su éxito se debe a la calidad y diseño  de sus productos. Apple es muy consciente de esto y así es como se anuncian. Tan bien lo hacen que sus consumidores, con razón, en ocasiones nos vemos rodeados de cierto aire elitista. Realmente estamos comprando buenos productos y precisamente eso, y solo eso, es lo que siempre esperamos recibir de Apple: calidad.

Así que, si durante años les ha funcionado el negocio, lo mínimo que podemos hacer sus consumidores es exigir esa calidad que ellos dicen tener hasta en el más mínimo de los detalles razonables. No lo haría con otras marcas, pero cuando estrené mi iPhone 3GS, lo primero que hice fue poner en práctica esas exigencias, revisando con lupa cada detalle del aparato. No pensaba conformarme con resultados aceptables, de eso nada, hablamos de Apple. Y estos fueron los resultados…

Cuando uno saca el iPhone de su pequeña caja por primera vez corre el riesgo de encontrarse defectos de fabricación visibles. De ser así, Apple recoge tu iPhone y te envía otro nuevo. Hasta aquí todo perfecto, no necesitamos ser exigentes, pero a partir de aquí, sí debemos serlo.

No aceptes vibraciones en el sonido del iPhone, por pequeñas que sean…

Cuando comencé a usar mi iPhone, me pareció notar que el pequeño auricular que se acerca a la oreja durante las llamadas vibraba un poco. El sonido que salía de allí siempre venía acompañado de pequeñas distorsiones que podría haber confundido con la típica calidad de sonido de cualquier llamada, pero no. Después de unos días, aunque las vibraciones eran leves, seguían ahí, incluso cuando el volumen de llamadas era bajo. Apple no presume precisamente de la calidad de sonido sin auriculares enchufados, pero aun así, los llamé, les conté el problema y en 5 días tenía un iPhone nuevo en la puerta de mi casa.

La pantalla del iPhone es uno de sus puntos fuertes, así que exige siempre la máxima calidad…

La pantalla de iPhone es un panel LED que ofrece una excelente calidad de imagen. La reproducción del color es muy buena, el contraste impresionante y la luminosidad es de las mejores en dispositivos móviles. Esto es lo que Apple dice de la pantalla del iPhone, así debe ser y así es. Con mi primer iPhone pude comprobar que realmente la pantalla es verdaderamente buena, no exagero. Cuando Apple me cambió ese iPhone por las pequeñas vibraciones de sonido y llegó el nuevo, hice lo mismo, revisar, revisar y revisar. Todo parecía correcto, el volumen de sonido al máximo durante las llamadas y nada de vibraciones o distorsiones, perfecto. En cuanto a la pantalla, la intensidad hasta podía deslumbrar, el color impecable, pero había algo extraño en el contraste. Al principio pensé que serían imaginaciones mías, pero haciendo pruebas encontré un nuevo fallo en el nuevo iPhone. La pantalla tenía un efecto niebla muy sutil, el contraste estaba fallando. Los negros, no eran negros, eran grises muy oscuros. Soy muy exigente por defecto para estas cosas, si no hubiera tenido antes el primer iPhone en mi manos, también hubiera notado el problema de contraste, pero conociendo de primera mano la calidad real, no tarde en volver a llamar Apple. Efectivamente Apple volvió a aceptar de nuevo otro reemplazo.

Este es mi consejo, jamás te conformes si notas algo raro estrenando un iPhone. Si es tu primer iPhone busca a alguien que lo tenga y compara, revísalo todo bien. Porque si te ves en el mismo caso que yo, tendrás derecho a reclamar. Algunos consumidores pueden llegar a conformarse, incluso pueden que no lleguen a notar una leve vibración de sonido en las llamadas o ese efecto niebla en la pantalla, pero ninguno de estos defectos debe estar presente en un iPhone nuevo, y Apple aceptará entregarte otro si los llamas a tiempo.

Un saludo.

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