La hormiga, la pipa y el trozo de carbón.

Quería dejar aquí esta historia, para los que vean algún sentido en ella. Saludos.

Un día, una hormiga, hizo un  largo viaje, buscando comida se topó con una gran pipa que alguien dejó caer en el campo. La hormiga miró la pipa y le gustó, parecía contener mucha comida dentro. Junto a la pipa, muy cerca, había un trozo de carbón muy negro, la hormiga también miró el carbón y se dio cuenta que no necesitaba un trozo de madera quemado y negro. Durante un rato, la hormiga se quedó mirando la pipa y el trozo de carbón. Por alguna extraña razón, no podía elegir tan fácilmente entre la pipa y el trozo de carbón. El trozo de madera quemado, era mucho más pequeño que la pipa, tal vez, la hormiga, mirándolo, pensó que aquel carbón sería mucho más fácil de transportar que aquella enorme pipa.

Pasaron 5 días y 5 noches y la pequeña hormiga al final tomó una decisión. Se levantó y dio unos pasos hasta acercarse a la pipa y el trozo de carbón. Tras un último vistazo, la hormiga dio un paso hacía el carbón, lo cogió del suelo, lo cargó a sus espaldas y se marchó a casa en un largo viaje de vuelta. Durante su viaje a casa, la hormiga pudo ver a miles de hormigas cargadas con grandes pipas y mientras caminaba, nuestra hormiga pensaba mucho. Cuando llegó a su hogar, colocó el trozo de carbón sobre una mesa y se sentó a mirarlo. Cuanto más miraba el carbón, más recordaba la pipa. Y contemplando su nuevo y horrible objeto decorativo, se echó a llorar y decidió volver a salir para buscar la pipa. Cuando quiso ponerse de pie y salir de casa, se dio cuenta que el viaje para llegar de nuevo a la pipa sería tan largo, que tardaría mucho en llegar y la pipa ya estaría mala, si es que seguía allí donde la encontró. La hormiga volvió a cerrar la puerta de su casa con los ojos llenos de lágrimas, y de nuevo se sentó frente al carbón. Allí se quedó, llorando.

2 respuestas a La hormiga, la pipa y el trozo de carbón.

  • Bueno, la hormiga parece que optó por el camino más fácil, aunque no el que más le apetecía. No entiendo porqué si luego se dio cuenta de que se había equivocado, no intentó conseguir lo que de verdad quería, y tiró la toalla.(Bueno ya, pensó que la pipa estaria mala o simplemente no estaría allí). Yo siempre digo que hay que arrepentirse de lo que uno haya intentado, así que si yo hubiese sido la hormiguita, me habría tirado a la piscina; bueno, justamente a la piscina no, q m ahogaría… jiji. Pero qué porras! Nunca nada es demasiado complicado! Lo realmente difícil es tener el valor de intentarlo. Ea, nada de quedarse llorando, eso es de mimbres! jejeje.

  • Ole ahi, la profe disertando contenido si señor! Estrenas la sección de comentarios, muchas gracias!Así es, la cuestión es arriesgarse o no, valorar lo más importante en el momento que debemos. Aunque la historia la escribí una noche muy importante para mi. No es más que la misma metafora que encontramos en otros textos, pero con otra historia y otros personajes. Así la conté yo en su momento. Seguiré atento a nuevos comentarios. Un besote fuerte Reyes.

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