The Prodigy

En los 90, la década que para muchos solo aporta “un pasado” musical, ocurrió algo que poca veces puede verse en el mundo de la música y sin duda, supuso la creación de directrices tan valiosas en su género musical, que con los años hemos sido testigos de numerosas copias baratas, “intentos de imitación” con nuevos estilos musicales ridículos y experimentales que ni por asomo se acercaron nunca a lo que un día fue The Prodigy

A principios de los 90, el movimiento Punk en Gran Bretaña no era el mismo que en los 80, pero seguía siendo una forma de vida indiscutible. La música dance comenzaba a ramificarse en decenas de subgéneros que después volverían a unirse. El Rock disfrutaba su segunda o tercera etapa maravillosa, plena de historia y seguidores. Era una época buena para disfrutar de las tradiciones y de los valores establecidos en el mundo de la música. Se hacía realmente buena música, música de calidad.

Y fue a comienzos de esa década, cuando Liam Howlett, el primer culpable del grupo, comienza a pasear su maquetas y a darse a conocer. Su música era algo nuevo y atrevido para los oídos clásicos del momento, pero cada segundo de sus maquetas conquistaba a cualquiera que se atreviera a escucharlas. Música electrónica a base de Roland y samples colocados con buen gusto. Conoció a Leeroy  Thornhill y Keith Flint (quién pocos años después sería la imagen del grupo) que se unieron a el completamente identificados con su música, después llegó Maxim para completar el puzle. Nacía The Prodigy.

Las maquetas comenzaron a convertirse en firmas para la producción de sus discos y aunque su forma de hacer música, especialmente sus letras, era de los más transgresivo y malsonante, aunque a The Prodigy nunca le faltó polémica, supo posicionarse y dejar que sus descubridores le posicionaran donde tenían que estar. Eso aun era el comienzo.

El grupo llegó a conocerse en todo el mundo, rompiendo violentamente todos los topes de la lista de éxitos y lo que antes era música experimental para los críticos conservadores, se convirtió en una de las vertientes Rave más sólidas, donde el BreakBeat, el HardCore, el TechnoPunk, Jungle, Drum´n Bass y el mismísimo Rock, se fusionaban en The Prodigy para gritar al mundo sus temas instigadores, llenos de violencia y provocación.

Eso era lo que ocurría con la música de The Prodigy, su capacidad para controlar el estado de ánimo de las personas era especial, no era necesario recurrir a ningún tipo de droga, por mucho que estas se hayan relacionado con los seguidores del grupo y sus “parties”.

The Prodigy era perfecto y dominaba su género artístico en todos los sentidos. Desde la primera tecla que Liam pulsaba en su Roland, hasta el maravilloso personaje de terror que Keith protagonizó durante años, pasando por las lentillas de Maxim y los bailes de Leeroy. Todo encajaba perfectamente y las discográficas supieron aprovechar eso para generar el producto, que arrasó por completo y marcó una época para siempre.

No recuerdo exactamente cuando The Prodigy llegó a mis oídos por primera vez, pero recuerdo que la primera canción que escuché fue Out of Space. Para mi aquel día, allá por 1991/92, hice una línea en mis adolescentes y escasos conocimientos musicales. No podía explicarme porque, el simple hecho de escuchar aquel ritmo me hacía sentirme despierto y con ganas de gritar.

Para la mayoría de los ahora consumen Reggetón y Pachanga, supongo que les es imposible calcular de que estoy hablando. The Prodigy, en su época, fue uno de los grupo más importantes del mundo que movió a millones y millones de personas, miles y miles en conciertos. Fueron siempre lo que quisieron ser y dejaron que los productores aprovecharan su estilo, sin necesidad de cambiarlo. Siempre fueron ellos no se acomodaron en ningún estilo “basura comercial”. Nunca cambiaron, simplemente evolucionaban y eran fieles a sus seguidores.

Actualmente The Prodigy, sigue trabajando y componiendo, pero a todas luces, su época dorada pasó. Es necesario que todos los que ahora estáis siendo manejados por la música y la televisión basura, no solo que conozcais a The Prodigy y lo que significó para el mundo de la música y el espectáculo, si no a tanto otros grupos y artísticas justo anteriores a toda esta nube de mierda comercial que ahora muchos se están tragando. No tengo el gusto de conocer la base original del Reggetón, pero me encantaría y lo procuraré. Eso es lo que debemos hacer, si no nos preocupamos nosotros mismos por lo que consumimos, otros se preocuparán por nosotros.

No hay nada mejor que ver a Keith en los vídeos de Firestart o Breathe. Está como una cabra y solo hace el gestos de desequilibrado, pero cuando lo miras con una historia detrás, sabes que esos gestos era suyos y de ninguna productora.

De momento, orgulloso de seguir siendo un amante incondicional de la música de verdad.

Os dejo vídeos y enlaces, un saludo.

Firestarter

Breathe

Out of Space

Poison

Breathe, en directo desde el Festival de Phoenix en 1996.

Smack my bitch up, en directo desde Moscú, año 1997.

Entrevista en Canal +

Entrevista en Festimad 2005

Más vídeos en YouTube
http://es.youtube.com/results?search_query=the+prodigy&search_type=

Enlaces relacionados:
http://www.theprodigy.com/
http://es.wikipedia.org/wiki/The_Prodigy
http://p-r-o-d-i-g-y.blog.cz

2 respuestas a The Prodigy

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

17 + quince =